Homeopatía – Preguntas frecuentes (I)

¿El efecto de la homeopatía es tan lento cómo se dice?

Rotundamente NO. En procesos comunes y agudos reacciona al mismo tiempo que cualquier administración oral o sublingual. De hecho, la vía sublingual, que es la que se aconseja habitualmente, pues es de más rápida absorción que la oral y por tanto de más rápida respuesta. Por otro lado, en aquellos procesos que cursan con una evolución más antigua, necesitarán obviamente, más tiempo para la recuperación, no se puede pretender que un proceso de años de evolución se restablezca en días o semanas. También diré al respecto que, aunque la recuperación pueda durar meses, si la estrategia terapéutica es la correcta para aquel paciente en cuestión, se tendrá que apreciar una mejoría al poco tiempo de haber iniciado el  tratamiento homeopático.

¿Cuánto tiempo debe de trascurrir desde la ingestión de algún alimento hasta la toma de la homeopatía?

Lo habitual es tomar las gotas 15 minutos antes y una hora después de la ingesta. En cuanto a los gránulos, glóbulos o comprimidos, el tiempo necesario será de 30 minutos antes y una hora después de cualquier sustancia a excepción del agua. En el caso de sustancias o alimentos muy aromáticos, como una infusión, ajo, cebolla, pasta de dientes, etc. se recomienda realizar la toma antes, y si ello no fuera posible habrá que esperar 2 horas, previamente haber realizado un lavado bucal con agua.

¿Se pueden guardar los envases de homeopatía en cualquier lugar?

No. Se recomienda guardar los envases de homeopatía en lugar fresco, seco y lejos de lugares muy aromáticos como son cocinas, cuartos de baño o junto a perfumes. Si fueran gotas o ampollas bebibles fuera del alcance de la luz. También se recomienda no colocarlos cerca de teléfonos móviles. Todo ello se debe a la sensibilidad de su naturaleza, son sustancias muy sensibles y al estar expuestas a las condiciones anteriormente mencionadas podrían perder efectividad.

En caso de bebés ¿Cómo se pueden tomar la homeopatía?

Se depositan los gránulos en un vaso de cristal con la cantidad de agua necesaria para que se deshagan, con 2 o 3 ml es suficiente. Se dejan deshacer, y a continuación se les puede administrar ayudados de una cuchara de plástico o una jeringa.  Se utilizará el mismo tipo de agua que se utiliza para los biberones. La disolución completa de los gránulos suele durar unos 5 minutos con el agua a temperatura natural. No hay que utilizar agua caliente pues condiciona el preparado y perdería efectividad.

Si los niños mastican los gránulos ¿resulta igualmente efectiva?

Lo ideal es que los gránulos se vayan deshaciendo en la mucosa bucal y estén el mayor tiempo posible en la misma, así su efecto es mayor. De hecho, la manera verdaderamente correcta sería colocarlos vía sublingual, y así favorecer el paso más rápido al torrente sanguíneo,  pero en niños de determinadas edades, resulta, con toda obviedad, bastante difícil. Por lo que será igual de efectiva que si se la tomara por vía oral o disuelta en agua.

¿Si se le da a un niño más “bolitas” de las que le tocan, puede ser peligroso?

No. Las dosis a nivel homeopático no tienen en cuenta aspectos como el peso o la edad del niño, en la homeopatía no existe un exceso de dosis.

¿Afecta a la efectividad de la homeopatía si se tocan con las manos los gránulos?

Anteriormente, el proceso de fabricación del gránulo era distinto, de manera que se impregnaba de la sustancia homeopática solamente por la parte externa. Actualmente,  la impregnación es más uniforme por lo que queda más unificada por toda el área del gránulo. De todas maneras, se sigue recomendando no tocar con las manos los gránulos ya que podría perder parte de su eficacia.

¿El número de dilución (CH, DH, LM, K) es importante?

Sí. El remedio homeopático se dará a diferente dilución según convenga. Por ejemplo, si pretendemos eliminar mucosidad se recomienda una dilución baja como 5 CH, si pretendemos reabsorberla se dará dilución alta 15 CH. Si lo que se pretende es trabajar el estado emocional se darán diluciones altas, como 15 CH o 30 CH. Si se pretende trabajar el tipo sensible se darán diluciones altas como 30 CH o 200 CH.  Las diluciones en homeopatía son importantes para conseguir un mejor resultado, por lo que es importante respetar la dilución que recomiende el homeópata.

¿Los niños con problemas con la lactosa o diabéticos pueden tomar homeopatía?

Efectivamente el excipiente habitual de los gránulos o los glóbulos es la sacarosa y la lactosa, pero aunque la cantidad es mínima, si esto supone un riesgo o una descompensación para el niño, existen los remedios preparados en solución acuosa sin alcohol. El único inconveniente que tienen es que hay que guardarlo en nevera y su caducidad es más corta. De todas formas, 2 gránulos, 2 veces al día, no suelen crear ninguna descompensación. Pero aún así, mi consejo es actuar con cautela, pues cada paciente reacciona de manera individual.

 
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