Por qué comemos por ansiedad y 7 consejos para solucionarlo

¿En algún momento te has observado comiendo algo que sabes que es perjudicial para ti? ¿O picando aunque no tuvieras hambre? ¿Alguna vez has acabado con la barriga hinchada y con sentimientos de tristeza y culpabilidad?.

Cuando no nos alimentamos de forma saludable no obtenemos los nutrientes que nuestro organismo necesita (vitaminas, minerales, etc.) y entonces nuestro cuerpo sigue pidiéndonos más comida con el fin de conseguirlos. Por eso a veces, aunque ingiramos cantidades importantes, nuestro cuerpo nos puede seguir pidiendo más y más alimentos para conseguir estos nutrientes. Y si seguimos alimentándonos de forma inadecuada ya puedes ver el círculo negativo en el que entramos… Por eso es clave empezar por seguir una alimentación sana y equilibrada.

Sin embargo muchas de las veces que comemos en exceso es por un desequilibrio de tipo emocional. Porque estamos insatisfechos con una parte de nosotros o de nuestra vida. Puede que estemos descontentos con la imagen de nuestro cuerpo, o que tengamos algún problema con nuestro trabajo, la pareja, etc. Comemos para calmar nuestra ansiedad, para aquietar nuestras emociones. En este caso es importante hacer un trabajo personal, tomar conciencia y atender a nuestras necesidades emocionales siendo valientes y honestos con nosotros mismos.

Cuando te encuentres en la situación de tener unas ganas irreprimibles de comer por ansiedad pon en práctica los siguientes consejos:

1- A veces confundimos hambre con sed porque nos falta hidratación. Empieza por beber un vaso de agua, agua con limón o una infusión. Espera un rato para observar si ha desaparecido esa necesidad.

2- Si sigues teniendo ganas de comer, pregúntate si te apetece tomar algo saludable (piensa, por ejemplo, en si te comerías una manzana) o si solo quieres algo en concreto.  Si la respuesta es que te apetece la manzana, adelante, cómete una. Si la respuesta es negativa, entonces seguramente se trate de hambre emocional.

3- En ese caso, pon atención al momento, ¿hay algo que haya disparado ese deseo? ¿Puedes relacionarlo con una situación concreta o algún patrón? Por ejemplo, si antes siempre tenías el hábito de picar a esa hora algo dulce, porque estás viendo a alguien comer, etc.

4- Intenta distraerte haciendo algo que te interese como escuchar música, leer, meditar, salir a pasear, llamar a un amigo…

5- Si lo anterior no te funciona seguramente es porque hay una emoción que te está pidiendo ser calmada con la comida. Intenta conectar con tu estado interior. ¿Cómo te sientes? ¿Solo, triste, aburrido, estás teniendo un mal día…? Intenta poner conciencia en lo que tu cuerpo te pide y por qué. Permítete sentir esa emoción por unos instantes mientras respiras. Si te cuesta conectar con la emoción puedes cerrar los ojos y colocar tus manos sobre tu corazón. Sigue respirando hasta que sientas que ya la puedes dejar marchar. Si te resulta difícil o la emoción permanece, intenta poner por escrito todo eso que sientes, escribir resulta muy liberador. Después da gracias y alégrate por el aprendizaje que has hecho.

6- Si sigues teniendo el deseo de comer algo, escoge algún snack saludable. Anticípate a tus posibles deseos y ten siempre alguno preparado en la nevera (y elimina los no saludables para no caer en tentaciones).

7- Y si finalmente acabas comiendo aquello poco saludable que deseabas, no te juzgues ni te castigues. Trátate siempre con amor, cariño, y respeto, no te culpes. Estás aprendiendo y avanzando en tu proceso, sé compasivo contigo mismo, piensa que lo has hecho lo mejor que has podido y que la próxima vez lo harás mejor.

Si sientes que tienes dificultades para comer de forma equilibrada, cambiar de hábitos o quieres aprender a relacionarte con la comida y tu cuerpo de una manera diferente, no lo dudes, pide ya apoyo profesional y empieza a cuidarte.  Desde el ISH te acompañaremos para que recuperes la salud, la vitalidad y el bienestar que necesitas a través de una alimentación saludable y consciente para que vivas plenamente la vida que quieres y te conviertas en tu mejor versión.

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