ACUPUNTURA

 

De acuerdo con la concepción oriental, la energía vital, llamada ch'í, fluye por el cuerpo a lo largo de meridianos o canales, los cuales contienen puntos que son estimulables mediante las agujas.

En este sentido, la medicina tradicional oriental considera que la enfermedad es un desequilibrio de este ch'í, identificando doce canales o meridianos que se corresponden a órganos Yin y a vísceras Yang.

Los meridianos Yin se dirigen de los pies a la mano. Y los meridianos Yang, lo hacen en sentido inverso. Unos se vuelcan al espacio, y los otros lo hacen hacia la tierra, constituyendo un ejemplo de integración del hombre con el cosmos.

Así pues, mediante la inserción de finas agujas en puntos específicos de cada meridiano, se equilibra la energía trastornada en el órgano que lo rige. Dicho trastorno puede ser debido tanto a factores externos como internos, pudiendo desembocar en enfermedades.

Desde este punto de vista, la acupuntura es apropiada para el tratamiento de diversas patologías, especialmente en el campo del dolor: osteoarticular (artritis, artrosis, lumbago, hernia discal, epicondilitis, etc); cefaleas y migrañas; dolor menstrual crónico; neuralgias (trigémino, herpes, etc); y en general todo tipo de dolor resistente al tratamiento médico convencional; además de trastornos emocionales, componentes ansiosos como el de la obesidad; trastornos digestivos y urinarios y disfunciones sexuales.

Entender que nuestro cuerpo es mucho más que la materia orgánica que vemos nos puede ayudar, no sólo a sanar dolencias y malestares físicos, sino a entender también porqué se producen y poder evitar que se reproduzcan.