HOMEOPATÍA

 

La homeopatía trata al enfermo, no la enfermedad. El objetivo es promover la curación restableciendo el orden o equilibrio perdido.

La homeopatía se rige por la individualidad de las personas, por lo que dos personas con la misma enfermedad es posible que necesiten medicamentos diferentes, ya que cada una manifiesta la enfermedad con diferentes síntomas y peculiaridades.

La homeopatía nace con el Dr. Samuel Hahnemann (1755-1843), es una terapia basada en la estimulación de los propios mecanismos defensivos del paciente, utilizando para ello remedios de origen animal, vegetal o mineral preparados en dosis muy pequeñas semejantes a las que maneja nuestro organismo para regular su metabolismo.

El RAC es un sistema de diagnóstico a través del pulso, cuyas siglas significan “Reflejo aurículo cardíaco”, es una técnica descubierta en 1968 por Paul Nogier, y que podríamos encuadrar en el grupo de las técnicas energéticas o de frecuencias.

Está técnica consiste en, a través del pulso del paciente, recoger todo tipo de información acerca de su estado de salud, pudiendo saber si sus órganos están inflamados o en deficiencia y así poder tratarlos. Con el RAC conseguimos un mayor acierto a la hora de prescribir el remedio homeopático ya que el organismo del paciente nos indica si lo necesita para su curación o no.

 

Patologías a tratar con homeopatía:

  • Problemas digestivos: Helicobacter pylori, acidez, ardor, hernia de hiato, úlcera gástrica, malas digestiones, insuficiencia hepática, litiasis biliar, estreñimiento, diarrea aguda y crónica, candidiasis, crohn, colitis ulcerosa…
  • Problemas respiratorios: Disnea (ahogo), asma, bronquitis, alergias, neumonía, tuberculosis…
  • Estados emocionales alterados: Nervios, depresión, ansiedad, miedos, astenia y apatía psíquica, alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas, enuresis nocturna)…
  • Problemas circulatorios: varices, cardiopatías, hemorragias, sofocaciones, taquicardias, migrañas, cefaleas, vértigos, menstruaciones irregulares…
  • Problemas de la piel: urticaria, acné, caspa, psoriasis, alergias de la piel, verrugas, erupciones, pitiriasis liquenoide…
  • Ginecología: mejora de la fertilidad, embarazo y parto homeopático, alteraciones de la menstruación, menopausia, miomas, endometriosis, infecciones crónicas o agudas, ovarios poliquísticos, fibrosis mamaria, nódulos…
  • Pediatría: desarrollo óseo del niño, vacunas homeopáticas, patologías infantiles: otitis, mucosidad, fiebre, gases y cólicos, vómitos, hiperactividad, asma y alergia infantil, carácter agresivo…
  • Procesos víricos: Virus del Papiloma Humano, Epstein Barr Virus, Citomegalovirus, herpes simple y zoster, enfermedades autoinmunes, gripe, infecciones crónicas, sistema inmunitario deprimido…
  • Otras patologías: litiasis renal, retención de líquidos, descalcificación, osteoporosis, dolores articulares, eliminación de ácido úrico, anemia, lumbalgias, …